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Argentina en el IV Plenario de Grupos de Trabajo ISO 26000
por editor_argentina
Entrevistamos a María Fabiana Oliver, directora del Área de Comercio & Desarrollo Sustentable de la Fundación Ambiente y Recursos Naturales (FARN), quien participó en el IV Plenario del Grupo de Trabajo ISO 26000 que se realizó en Australia entre el 27 de enero y el 2 de febrero últimos.
El IV Plenario del Grupo de Trabajo ISO 26000 reunió en la ciudad de Sydney a 300 representantes de 54 países para revisar su participación en el proceso de ISO 26000, identificar los aspectos de la Guía que presentan especial relevancia para cada región, y compartir sus experiencias en la construcción de los procesos locales.
María Fabiana Oliver, representante argentina por el grupo ONGs dentro del Grupo de Trabajo de ISO 26000 e integrante de la Plataforma de Organizaciones Sociales que integra Red Puentes Argentina, habla de su experiencia durante el encuentro y del rol de nuestro país en todo el proceso.
- Cómo evalúa el proceso que se viene desarrollando en torno a la ISO 26.000?
Es un proceso complejo, y esto es importante tenerlo en cuenta. Hay que conocer lo que son los tiempos ISO para no frustrarse. Cuando uno se adentra y entiende la lógica, al participar en estos plenarios sabe con qué se va a encontrar. En temas de RSE existen un montón de iniciativas diferentes y el ejercicio que propone ISO es cómo generar una guía que facilite la implementación de la RSE para cualquier organización. Lo que se trata es de generar consensos, y a diferencia de otros procesos ISO, se propusieron 6 categorías de stakeholders, entonces el consenso es difícil. Lo positivo de este último encuentro es que se siguió avanzando en consensos. Esto forma parte del crecimiento que va teniendo el tema de RSE a nivel mundial. Hay una dinámica muy interesante entre los actores, y eso es lo bueno. Para los países en desarrollo, una de las cosas más difíciles fue conformar los comité espejo, pero más difícil era mantener la actividad en un proceso tan largo. Por otra parte, que sea un proceso largo garantiza el debate. Sin embargo, para que sea realmente participativo, como está planteado en ISO, es necesario ir contra la barrera del idioma, que muchas veces frena las intervenciones en los encuentros porque no es lo mismo expresarse en inglés que en tu idioma original. Y se pueden generar malentendidos muy fácilmente.
- Cuál es el rol de la Argentina en este camino de construcción hacia la Guía?
Creo que es el rol que tiene cualquier otro país no desarrollado que participa en el proceso en términos de representatividad. Argentina ha mantenido presencia en todos los plenarios, eso es un valor muy importante. Nos dimos cuenta que tenemos muy desarrollado el comité espejo, con representación de los distintos stakeholders. En eso es positivo su lugar, pero en el proceso global es un país más.
- Dentro del Plenario se realizó el Foro Global en Responsabilidad Social para Países en Desarrollo y Economías en Transición. Cuáles fueron los ejes del foro? Permitió principalmente reflexionar sobre los puntos claves de la agenda del IV Plenario del Grupo de Trabajo de Responsabilidad Social desde una perspectiva de los países en desarrollo y economías en transición. Al respecto, se priorizó, entre otras, la necesidad de mantener una Guía de Responsabilidad Social que no se vea debilitada bajo el argumento de las dificultades que importaría para los países en desarrollo o para las economías en transición implementar la norma.
- Cree que el Plenario fue un paso más en la consolidación del proceso?
Si. Se dio un nuevo estadio de avance en la construcción de la Guía Los participantes trabajamos en base al segundo borrador que había recibido más de 5000 comentarios, y se lograron algunas cosas. Se logró un avance sobre la definición de los “core issues” o temas centrales de la Guía (ambiente, derechos humanos y prácticas laborales, gobernabilidad y buenas prácticas, consumidores, involucramiento de la comunidad y desarrollo de la sociedad). También se aprobó la política de participación de los medios y se estableció que el grupo de trabajo 2 desarrollara un modelo de Plan de Comunicación. Se presentó la definición de alcance de la Guía, y la definición de responsabilidad social como una base de trabajo futuro. Y se crearon diferentes “drafting teams” o equipos de redactores en aras de avanzar en un tercer borrador de trabajo de cara al próximo plenario en noviembre de 2007.
- Cuáles considera que son todavía los desafíos?
Quedaron manifiestos los desafíos que se les presentan a los países de la región, como la necesidad de superar aquellas barreras que limitan una efectiva participación, por ejemplo el idioma y la falta de recursos para garantizar una continua participación. También está el desafío que presenta para los Comité Espejos locales que han logrado consolidar su estructura, mantener una activa participación de los diferentes stakeholders a través del proceso de discusión de la Guía.
- Cuáles son los próximos compromisos?
El reto en esta etapa será mantener el interés y la participación de los diferentes “stakeholders” en el proceso, y promover un activo involucramiento de los expertos en los debates que se presenten con relación a estos tópicos sustanciales de la futura guía de responsabilidad social.
- Cómo evalúa el proceso que se viene desarrollando en torno a la ISO 26.000?
Es un proceso complejo, y esto es importante tenerlo en cuenta. Hay que conocer lo que son los tiempos ISO para no frustrarse. Cuando uno se adentra y entiende la lógica, al participar en estos plenarios sabe con qué se va a encontrar. En temas de RSE existen un montón de iniciativas diferentes y el ejercicio que propone ISO es cómo generar una guía que facilite la implementación de la RSE para cualquier organización. Lo que se trata es de generar consensos, y a diferencia de otros procesos ISO, se propusieron 6 categorías de stakeholders, entonces el consenso es difícil. Lo positivo de este último encuentro es que se siguió avanzando en consensos. Esto forma parte del crecimiento que va teniendo el tema de RSE a nivel mundial. Hay una dinámica muy interesante entre los actores, y eso es lo bueno. Para los países en desarrollo, una de las cosas más difíciles fue conformar los comité espejo, pero más difícil era mantener la actividad en un proceso tan largo. Por otra parte, que sea un proceso largo garantiza el debate. Sin embargo, para que sea realmente participativo, como está planteado en ISO, es necesario ir contra la barrera del idioma, que muchas veces frena las intervenciones en los encuentros porque no es lo mismo expresarse en inglés que en tu idioma original. Y se pueden generar malentendidos muy fácilmente.
- Cuál es el rol de la Argentina en este camino de construcción hacia la Guía?
Creo que es el rol que tiene cualquier otro país no desarrollado que participa en el proceso en términos de representatividad. Argentina ha mantenido presencia en todos los plenarios, eso es un valor muy importante. Nos dimos cuenta que tenemos muy desarrollado el comité espejo, con representación de los distintos stakeholders. En eso es positivo su lugar, pero en el proceso global es un país más.
- Dentro del Plenario se realizó el Foro Global en Responsabilidad Social para Países en Desarrollo y Economías en Transición. Cuáles fueron los ejes del foro? Permitió principalmente reflexionar sobre los puntos claves de la agenda del IV Plenario del Grupo de Trabajo de Responsabilidad Social desde una perspectiva de los países en desarrollo y economías en transición. Al respecto, se priorizó, entre otras, la necesidad de mantener una Guía de Responsabilidad Social que no se vea debilitada bajo el argumento de las dificultades que importaría para los países en desarrollo o para las economías en transición implementar la norma.
- Cree que el Plenario fue un paso más en la consolidación del proceso?
Si. Se dio un nuevo estadio de avance en la construcción de la Guía Los participantes trabajamos en base al segundo borrador que había recibido más de 5000 comentarios, y se lograron algunas cosas. Se logró un avance sobre la definición de los “core issues” o temas centrales de la Guía (ambiente, derechos humanos y prácticas laborales, gobernabilidad y buenas prácticas, consumidores, involucramiento de la comunidad y desarrollo de la sociedad). También se aprobó la política de participación de los medios y se estableció que el grupo de trabajo 2 desarrollara un modelo de Plan de Comunicación. Se presentó la definición de alcance de la Guía, y la definición de responsabilidad social como una base de trabajo futuro. Y se crearon diferentes “drafting teams” o equipos de redactores en aras de avanzar en un tercer borrador de trabajo de cara al próximo plenario en noviembre de 2007.
- Cuáles considera que son todavía los desafíos?
Quedaron manifiestos los desafíos que se les presentan a los países de la región, como la necesidad de superar aquellas barreras que limitan una efectiva participación, por ejemplo el idioma y la falta de recursos para garantizar una continua participación. También está el desafío que presenta para los Comité Espejos locales que han logrado consolidar su estructura, mantener una activa participación de los diferentes stakeholders a través del proceso de discusión de la Guía.
- Cuáles son los próximos compromisos?
El reto en esta etapa será mantener el interés y la participación de los diferentes “stakeholders” en el proceso, y promover un activo involucramiento de los expertos en los debates que se presenten con relación a estos tópicos sustanciales de la futura guía de responsabilidad social.


