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Migrar o construir un futuro digno

por editor_mexico

La situación del pequeño productor

Cientos de miles de familias mexicanas, en su mayoría indígenas con tradiciones y valores milenarios, realizan actividades esenciales para la economía mexicana al producir, por ejemplo, el 70% del café mexicano, y casi la totalidad de la miel y el maíz.

Sin embargo, muchos de ellos no tienen acceso a los servicios básicos de salud, educación y de infraestructura. Además enfrentan una serie de adversidades para producir, distribuir y comercializar sus productos:

Precios bajos para sus productos, mientras los consumidores siguen pagando precios altos.

Intermediación excesiva y abusiva: “Coyotaje”

Competencia nacional e internacional desigual y desleal con empresas multinacionales e importaciones subsidiadas

Precios distorsionados por la especulación financiera en las bolsas internacionales

Créditos accesibles insuficientes debido a las reglas bancarias,imposibles de cumplir para pequeños productores sin capital de garantía propio

La falta de infraestructura en las zonas marginadas donde viven los productores

Los altos costos de traslados que incrementan desorbitadamente los costos de producción y comercialización

En consecuencia, las comunidades y grupos indígenas han tenido que enfrentar la problemática social de la migración masiva:

La migración a las grandes ciudades, zonas agroindustriales y otros países genera miseria, tanto en los lugares de destino como en los de origen. Los migrantes viven muchas veces en condiciones deplorables, durante el trayecto muchos sufren vejaciones a sus derechos humanos e incluso perecen en el camino.

La migración ocasiona desintegración familiar y social en el lugar de origen. Las familias se encuentran separadas y las estructuras sociales de las comunidades, tradicionalmente fuertes, se caen en pedazos. El milenario espíritu comunitario es sustituido por el individualismo, el egoísmo y otras formas destructivas y violentas de convivencia El incremento de las remesas de dinero que los familiares envían a las comunidades genera dependencia económica y disminuye, cada vez más, el nivel de productividad de las zonas rurales; y con ello, se alejan más las perspectivas de un futuro digno

La Alternativa

Sin embargo, muchos pequeños productores han hecho acopio de sus fortalezas históricas para construir un camino positivo, afrontar y superar todos los retos que implica la problemática del campo:

Viven en áreas con zonas ricas en recursos naturales

Las culturas campesinas e indígenas tradicionalmente basan sus formas de producción y de vida en el respeto a la naturaleza

La cultura rural aún mantiene fuertes los valores comunitarios

Una gran variedad de organizaciones sociales tiene largas trayectorias en la construcción de alternativas sociales y económicas sustentables para sus comunidades.

El abandono y/o la venta de sus tierras hace que éstas sean utilizadas para actividades agroindustriales no sustentables, lo que ocasiona el agotamiento de los recursos naturales, las fuentes de oxígeno y el agua del país.

El Comercio Justo tiene una de sus raíces y ejemplo en la práctica milenaria del trueque o intercambio equitativo de productos entre comunidades y personas, una actividad con beneficio mutuo y sin abusos de poder, que se sigue practicando en algunas regiones de México.

(extracto del informe de actividades de Comercio Justo México)

por editor_mexicoÚltima modificación 23/11/2006 16:17
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