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La Responsabilidad Social Corporativa del BBVA y el Santander: una mirada desde el ámbito interno de la empresa

Por: Soc. Enrique Fernandez - Maldonado Mujica

Introducción

Hacia fines del año 1998, la revista Newsweek daba cuenta de la creciente participación de capitales españoles en los mercados latinoamericanos con un titular ciertamente provocador: En busca del nuevo El Dorado. “Armados con portafolios, teléfonos celulares y computadoras”, esta “nueva ola de conquistadores que compran bancos, compañías telefónicas, de electricidad e inversión”, llegó a América Latina dispuesta a consolidar lo que el semanario estadounidense
denominó “la segunda conquista española”. Más allá del sensacionalismo de la frase, este recurso retórico recalaba en el proceso de transnacionalización que atravesó buena parte de las economías de la región, tras una década de apertura y liberalización económica en donde la inversión extranjera española (IEE) cumplió un rol fundamental. Durante los años noventas España tuvo un rápido posicionamiento en la vida económica de las sociedades latinoamericanas. Desde 1996 la IEE alcanzó los primeros lugares de inversión extranjera directa (IED) en América Latina, que a su vez se convirtió en uno de los primeros lugares de destino para las IEE2. Según el Ministerio de Economía y Hacienda Español, los flujos de capital hacia Latinoamérica crecieron aproximadamente 300% entre los años 1990-1998 (de US$ 4,458 millones paso a US$ 18,512 millones), tendencia sufrió un claro descenso en el periodo 2001-2003, marcado por la recesión en las economías desarrolladas y el estancamiento del PBI promedio de la región (ver Cuadro 1). En el 2004 las economías de la región mostraron
una leve recuperación, lo que le ha valido a España mantener el segundo lugar como inversor extranjero en Latinoamérica, por debajo de los Estados Unidos, que aporta el 32% de los flujos provenientes del exterior.

La participación de la IED en América Latina, y en particular el ingreso de la IEE en las economías locales, puede ser leído en claves y perspectivas diversas. Una de ellas es abordando el papel que ha tenido la IEE en el desarrollo económico y social de los países en donde opera. En los últimos años se ha estilado presentar el rol social de las empresas bajo el membrete de comportamientos empresariales socialmente responsables, siendo las grandes firmas multinacionales (ETNs) las que más han incorporado este concepto en su discurso institucional. En este artículo vamos a analizar la situación laboral del personal de las dos principales entidades financieras transnacionales, de origen español, que operan en la región: los Grupos Bilbao Vizcaya Argentaria (BBVA) y Santander Central Hispano (SCH). Nos interesa contrastar el discurso de responsabilidad social empresarial que presentan estos megabancos españoles, con las
condiciones laborales en las que emplea a su personal en dos países de la Subregión andina, como es el caso de Perú y Colombia. Nuestra premisa es que la responsabilidad social empresarial (RSE) o corporativa se fundamenta, por un lado, en el buen funcionamiento de la organización, lo cual implica asegurar la sostenibilidad financiera y económica de la empresa, como en la capacidad de diálogo, negociación y concertación con los grupos de interés con los que interactúa, todo lo cual debe apuntar, en segundo lugar, a una mejor redistribución de las oportunidades y beneficios que genera la actividad empresarial en un espacio social y geográfico específico.

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por alvaroÚltima modificación 14/02/2008 13:29
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